El Gobierno ha insistido por activa y por pasiva que la desescalada del coronavirus será "asimétrica", es decir, no se produciría al mismo ritmo en toda España. La vuelta a la "nueva normalidad" irá más deprisa o más despacio según el impacto que la enfermedad haya tenido en cada comunidad autónoma e incluso en cada provincia o municipio. En ese sentido, el dato que ahora mismo se presupone como más decisivo para dilucidar cuáles son las regiones en las que menos incidencia h tenido la pandemia es el número de muertes por 100.000 habitantes.

Siguiendo este criterio las autonomías en mejor situación a 28 de abril y que, por tanto, antes podrían plantearse medidas de relajación del confinamiento son Melilla, con 2 muertes por cien mil habitantes, Ceuta (5), Canarias (6), Murcia (8), Andalucía (13), Galicia (14), Baleares (15), Asturias (23), Comunidad Valenciana (23), Cantabria (31) y Extremadura (39).

 

 

El resto de regiones está por encima de la media nacional (49). Como cifra comparativa, la autonomía con la mayor proporción de fallecimientos es la Comunidad de Madrid, con 118 muertes por 100.000 habitantes.

A esta estadística se le suma el dato de incidencia del virus en los últimos 14 días, un valor que mide el impacto del COVID-19 en cada región en las últimas dos semanas. Según esta cifra, las autonomías mejor situadas para iniciar su desescalada en primer lugar son Canarias, Murcia, Ceuta, Melilla, Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares, Asturiasy  Extremadura