Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Artrosis: cuando las articulaciones suenan

Ramón Sánchez-Ocaña

Lunes 3 de febrero de 2020

4 minutos

Artrosis

Lunes 3 de febrero de 2020

4 minutos

La mitad de la población tiene al menos una articulación afectada por la artrosis a partir de los 35 años. De hecho, alrededor del 10% de los adultos presenta artrosis moderada o grave y la incidencia aumenta proporcionalmente con la edad. Según los últimos datos, de los más de 7 millones de españoles que padecen artrosis, el 75% son mujeres. Y se puede calcular que el 14% de las mujeres mayores de 20 años en España padece artrosis de rodilla, la más frecuente, junto con la de manos. En los hombres, es más frecuente la de cadera.

Cuando dos huesos articulan no rozan entre sí. Porque si esa fricción se produjera acabarían totalmente destruidos. Para evitar el roce, la naturaleza ha dispuesto que entre hueso y hueso tengamos un almohadillado suave y lubrificado: es el cartílago articular. Es como una alfombra entre los dos huesos y tiene un grosor de unos 3 milímetros. Al microscopio, presenta unos grandes agujeros, como el queso emmental. En esos agujeros estarían unas células llamadas condrocitos. Y todo lo demás sería la sustancia fundamental, que es la que da consistencia al cartílago. Tiene además una particularidad interesantísima. Y es que no tiene riego sanguíneo  porque se nutre del líquido que lubrifica la articulación, del líquido sinovial. Por tanto, cuando se lesiona, no sangra. Y como tampoco tiene nervios, no duele.

Además, de forma continua se está destruyendo y formando en un equilibrio estable... hasta que ese equilibrio se rompe. Si se destruye más cartílago del que se forma, no va a haber amortiguación. Y el movimiento, además de resultar difícil, se hará doloroso. Los huesos  rozarán entre sí y acabarán deformándose. En otras palabras, la destrucción progresiva del cartílago hace que éste pierda elasticidad y consistencia por lo que ya no puede cumplir su función. A su vez, al desgastarse el cartílago, el hueso crece de forma irregular para compensar ese desgaste. Y de ahí las deformaciones que aparecen en las zonas de artrosis.

Causas y síntomas

La enfermedad suele mostrarse a partir de los 45-50 años (Aunque en determinados casos, por reumatismos, alteraciones genéticas o  metabólicas, puede aparecer hacia los 30).  El síntoma básico es el dolor e inflamación en las articulaciones, sobre todo en rodillas, cuello, zona baja lumbar, manos, caderas y pies. Suelen mejorar los síntomas con el reposo y empeorar con el movimiento. Los síntomas son poco importantes en el comienzo y van progresando de manera gradual y lenta.

Sin causa conocida, el cartílago articular envejece antes que todo lo demás. Y cuando se pierde el equilibrio en la restauración de ese cartílago, la superficie de carga empieza a padecer. Hay también un factor hereditario tan claro como inexplicable. Porque no sigue las leyes tradicionales o aceptadas de la herencia. Y en la familia en que se instala la artrosis, la artrosis permanece bastante tiempo. Hay también un componente hormonal, porque hay hormonas que actúan sobre el cartílago de dos maneras. O acelerando su maduración, con lo que la destrucción es más temprana; o disminuyendo su actividad metabólica, es decir, su regeneración.

Un dolor especial

Duele al comenzar el movimiento y luego desparece. Pero si el movimiento continúa, duele tiempo después. Es en la rodilla en donde mejor se nota. Duele al levantarse. Tras dar unos pasos, desparece. Pero si se anda mucho, vuelve a aparecer. Y otro detalle inconfundible de la artrosis, sea de rodilla, sea de cervicales: al poner en juego la articulación, suenan por dentro como arenillas, pequeños crujidos, debidos al roce de los restos del cartílago...

La artrosis entre las falanges de los dedos es muchísimo más frecuente en mujeres que en varones. Un día cualquiera comienza un ligero dolor en los dedos que enseguida empezara a ser una costumbre. De pronto aparece un nódulo duro que ya no se va. Otras veces surge el nódulo sin dolor. Y claro, ese nudo en el dedo impide ya el funcionamiento normal de la mano. Si la abuela tiene así los dedos, lo fácil es que así los tenga la madre, y así los tendrá la hija y la nieta, cuando estén alrededor de los cincuenta años.

La artrosis en la cadera es tan frecuente en varones como en mujeres. Y en la mayoría de los casos se produce en las dos caderas. Un día cualquiera empieza un dolor hacia la ingle, precisamente cuando se va a iniciar el movimiento. Al levantarse, al subir las escaleras. Muchas veces no duele en la cadera, sino en la ingle, en la rodilla, en el muslo. Una nota característica es que por temor al dolor, va a tratar de dar pasos más cortos. Cruzar las piernas cuando está sentado motiva dolor, como eso de agacharse a ponerse los zapatos o quitarse los calcetines o las medias...

La artrosis de rodilla es una de las más frecuentes, y se produce más en mujeres que en varones. Aparece después de un cierto tiempo de inmovilidad. Y se caracteriza especialmente porque se nota mucho al bajar escaleras.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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