Opinión

La incontinencia también es cosa de hombres

Ramón Sánchez-Ocaña
Ramón Sánchez-Ocaña

Miércoles 30 de octubre de 2019

2 minutos

Muchas mujeres sufren pérdida de orina al levantar un peso, al correr, o simplemente al toser o reír. Es la incontinencia de esfuerzo. La gran mayoría ignora que es posible tratarla y corregirla; pero no acuden al especialista porque tienden a ocultar el problema por vergüenza social, por considerar que es algo inherente a la edad o la maternidad o porque creen que o no tiene solución o es una solución poco eficaz. La incontinencia urinaria afecta en mayor o menor grado al 40% de las mujeres mayores de 35 años.

Sin embargo y en contra de lo que mucha gente piensa, no es un problema exclusivamente femenino. Son muchos los varones que la padecen y que tienden a silenciar la situación. En su caso, suele deberse a problemas de la próstata; y va aumentando con la edad. 

En síntesis, puede decirse que en España aproximadamente 2 millones de varones se ven afectados, lo que supone un elevado porcentaje de la población masculina.

En el caso de los hombres, la incontinencia esta muy ligada a problemas de próstata. Además, con los años, se utilizan fármacos que pueden provocar alteraciones en el tracto urinario. De hecho, la incontinencia masculina crece paralelamente a la edad. Y los especialistas informan que hay una relación directa entre la incontinencia y la disfunción eréctil, quizá por el uso de distintos medicamentos. En general, se piensa que no esta bien diagnosticada porque el varón también lo oculta pensando que es tributo de la edad, que es algo que se debe al envejecimiento y sienten pudor al consultar.

Los síntomas que deben llamar la atención son: gotas que mojan la ropa interior cuando se ha terminado de orinar; ganas frecuentes e incontrolables de ir al cuarto de baño; pérdida de orina cuando se realiza un esfuerzo (cuando se ríe, tose, estornuda o corre); o pérdida de orina continua.

Y como factores de riesgo, se citan la edad (en un 20% de los casos) y la obesidad; y algunas alteraciones en la próstata (en un 43% de los casos).